Download libro cupcakes. 500 Cupcakes: The Only Cupcake Compendium You’ll Ever Need

Looking for:

Download libro cupcakes

Click here to Download

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Happy New Year happy new year wishes happy new year quotes happy new year hd wallpaper happy new year SMS happy new year pictures. Very Good, This post is really superb please keep posting like this and share with us.
 
 

GRAN LIBRO DE LOS CUPCAKES , EL (replace.me): Betty Crocker: Books – replace.me

 

Es un libro de divulgacion sobre obesidad y nutricion que le ayudara a adelgazar y a ser su propio nutricionista. Con la lucha y la superacion personal como principales hilos argumentales, “Golpes en la vida” comienza cuando la vida de la joven detective privada Sarah Boyle se ve duramente golpeada al sufrir un brutal ataque sexual.

Esta novela es la secuela de Asmina, amores y pasiones de una esclava. Como ella, es autoconclusiva. Has pensado cuan duro puede ser la vida para aquellos que tienen la marca de la miseria? Cuan cuesta arriba pueden ser el empleo, la educacion, la libertad? Cuan dificil enamorarse de alguien que parece una estrella lejana? Ha pasado mucho tiempo desde que los leviatanes irrumpieron en el planeta y lo cambiaron todo. La humanidad ha sido diezmada y la Tierra ahora es un erial, un infierno donde la vida no vale nada.

Laura esta dispuesta a terminar el ano acampada delante de la television, en pijama, tragandose pateticos especiales de Nochevieja. Sus companeros de piso, Mike y Sharon, no son capaces de convencerla para que les acompane a la fiesta de ano nuevo a la que iban a ir juntos y terminan yendose sin ella.

Hasta que le llega una notificacion de Instagram, la abre y ve una foto de su exnovio con su nuevo amor. En la misma fiesta a la que ella iba a ir aquella noche. Asi que decide vestirse a toda prisa para presentarse en la fiesta de improviso, justo antes de que den las doce, teniendo solo una cosa en mente: venganza.

Sin embargo, la noche no terminara exactamente como esperaba. Cuando Antonio extrajo un cigarrillo del paquete de tabaco y prendio el extremo no imaginaba que seria el ultimo que se fumaria en la vida. Eran la tres y media de la madrugada del veinte de mayo y habia terminado la ronda por su zona de patrulla, la circunscrita entre la valla interior y la exterior de la instalacion, aquella que todavia se consideraba territorio espanol.

Las noches todavia eran demasiado frescas y lo unico que deseaba era quedarse en la garita de guardia hasta las cinco o cinco y cuarto, momento en que tendria que hacer la segunda y ultima ronda. Durante ese tiempo se tomaria un par de tragos de vodka y seguiria viendo la serie de television que tenia preparada en el ordenador portatil.

Las patrullas eran, a su parecer, una tarea inutil, pero no es que se quejara por ello ya que eran parte del trabajo y, en resumidas cuentas, le gustaba su trabajo. En los ocho anos que llevaba como vigilante de seguridad, durante el turno de noche, jamas habia tenido ningun problema.

Ninguno en absoluto. Ni el mas minimo suceso que mereciera ser anotado como tal, mas alla de las averias o desperfectos tipicos debidos al tiempo o al uso: una camara estropeada, un foco que perdia potencia, o cuando el aire acondicionado dejaba de funcionar correctamente.

Esta ausencia de incidentes serios no era casual, sino que se debia como consecuencia directa al aislamiento que proporcionaba aquel emplazamiento agreste, recogido entre colinas plagadas de pinos silvestres, tejos y robles, y al que tan solo se podia acceder por una anodina y serpenteante carretera secundaria de montana que zigzagueaba sobre el escarpado terreno. Sin embargo, aquella noche habia sido una excepcion, por partida doble.

Por una parte, se habia encontrado con la puerta de la valla interior entreabierta y, por otro lado, Javier, el companero del turno previo al suyo habia abandonado su puesto antes de que el llegara para recibir el relevo.

Al menos eso es lo que Antonio supuso al no encontrar ni a Javier en la garita ni a su vehiculo aparcado como de costumbre. Lo cierto es que si Antonio se hubiera asomado por el pronunciado terraplen que quedaba muy cercano al aparcamiento habria distinguido el Suzuki todoterreno de Javier atravesando con el morro un tramo de la verja interior. Y si no hubiera cerrado la puerta metalica con una total ausencia de interes, habria distinguido el parpadeo tenue, semioculto entre la floresta, anaranjado y ritmico como un sol moribundo, procedente del edificio de los americanos.

Pero no hizo ninguna de estas dos cosas. En su lugar, despotrico para si mismo sobre la falta de profesionalidad de su companero, anoto la ausencia en el registro de su turno, y se preparo para continuar viendo la ultima temporada de “The walking dead”.

A mitad de un capitulo, durante una de aquellas escenas en que Rick y Negan se enfrentaban otra vez –en aquella ocasion el enfrentamiento se produjo en las entranas de un edificio en ruinas– le surgio la idea fugaz de que Javier, su companero del turno anterior, debia haber abandonado el puesto mucho antes de que el mismo llegara al complejo militar, ya que no se cruzaron durante la estrecha carretera de acceso, y esta se prolongaba solitaria durante casi una hora.

Pero esta idea no prevalecio, solo fue el eco de un pensamiento que pronto quedo anegado por los vapores del alcohol y el agradable ensimismamiento de perderse en la serie de los muertos vivientes.

A lo largo de todos aquellos anos trabajando como vigilante de seguridad habia reflexionado sobre el lugar en que trabajaba. Tanto el como el resto de los companeros de la empresa de seguridad, eran el primer y mas inofensivo obstaculo para acceder a aquella instalacion militar sin nombre.

Su funcion principal consistia en controlar el acceso, dar paso a los trabajadores de la instalacion en su mayor parte estadounidenses, al menos a sus ojos y, en caso de necesidad, ponerse en contacto con su enlace de la Guardia Civil.

No estaban armados ni tenian autoridad para usar la fuerza como medida disuasoria. A efectos practicos eran poco mas que espantapajaros con un comunicador. Con los anos se habia enterado de que el puesto estuvo antes ocupado por miembros de la Benemerita, pero tras alguna clase de acuerdo interno la tarea de vigilancia habia recaido en una empresa privada de la que se rumoreaba que el propietario era un alto cargo del ejercito.

La unica diferencia con otros puestos en los que habia trabajado con anterioridad consistia en una clausula al final de su contrato laboral. Una clausula de confidencialidad que le prohibia filtrar informacion del lugar o el trabajo que realizaba. Otra soberana estupidez, ya que ellos apenas mantenian contacto con los trabajadores de la instalacion y no estaban al tanto de lo que sucedia entre sus muros, pero tampoco se quejaba por aquello ya que debido a esa clausula cobraba bastante mas de lo que cobraria en cualquier otro puesto de condiciones similares.

Donde uno podia encontrarse en serias dificultades era a partir de la segunda verja, cuando pasaba a ser territorio estadounidense. Hacia tres anos, un companero veterano al que solo le quedaban unos dias para jubilarse, le habia confesado con aire conspirativo que el origen de aquella instalacion se debia a una concesion del gobierno de Espana a Estados Unidos, fruto de las simpatias y el acuerdo del Trio de las Azores, cuando los presidentes Aznar, Blair, y Bush hicieron causa comun para invadir Irak.

Antonio no tenia motivos para dudar de aquella afirmacion. Alli tenian sus propios guardias. Y no eran vigilantes de una empresa armados con comunicadores, sino soldados profesionales. Rara vez los veia o se cruzaba con ellos, pero no creia que nadie en su sano juicio se le ocurriera atacar a militares pertrechados con fusiles de asalto.

Se rumoreaba que en el interior del recio edificio, aparte de soldados, tambien podia encontrarse un importante numero de trabajadores a los que se suponian cientificos.

Rara vez salian y, a principio de cada mes, llegaban camiones cargados con suministros, lo que les hacia pensar que la instalacion estaba preparada para una reclusion prolongada. El edificio, a pesar de tener diez pisos de altura, se hallaba construido en una cuenca natural, de forma que las montanas y los arboles se elevaban mas de una veintena de metros por encima del helipuerto que coronaba la parte superior, aprovechando la orografia del lugar para camuflarlo.

Sin embargo, la cuestion mas interesante, la pregunta del millon, seguia sin respuesta. Que es lo que hacian alli? Que era lo que investigaban con tal secretismo hasta el punto de hacerlo en un lugar tan recondito? El companero veterano que se habia jubilado hacia unos anos afirmaba convencido –con el convencimiento de quien no necesita argumentos ni pruebas, solo su experiencia– de que alli dentro hacian ensayos de armas que los militares estadounidenses no estaban dispuestos a probar en su propio pais.

Javier, por otro lado, defendia que se trataba de una especie de Guantanamo; una prision fuera del radar, donde nadie pusiera en duda los metodos que empleaban para conseguir informacion. En su libro mas autobiografico, Paulo Coelho narra el encuentro entre dos jovenes: Paulo, que suena con ser escritor y llega a Amsterdam en busca de libertad y de un sentido para su vida, y Karla, una veinteanera de Rotterdam decidida a cambiar su forma de ver el mundo.

Durante esta experiencia unica y transformadora viviran una gran historia de amor. Con ellos iran pasajeros de diferentes nacionalidades que a lo largo del recorrido se plantearan sus prioridades y valores vitales.

Era el primer dia de la clase de Economia Tercer ano. Habia llegado hasta alli dejandome la piel semestre tras semestre, acampando en los horarios de oficina, quedandome despierta hasta tarde, viviendo a cafeina. De algun modo habia logrado sobrevivir. Pensaba que entrar a Harvard era la parte dificil y que el resto consistiria en la inflacion de las calificaciones, pero las clases en realidad eran bastante dificiles.

Por supuesto, otros paseaban en una inteligencia pura y cerebros sobrehumanos que les permitian absorber las clases como las esponjas absorben agua. Desafortunadamente, yo no podia hacer aquello. Era la excepcion. Lo que significaba que me pase mis dos primeros anos haciendome mas amiga de los libros de texto que de la gente real.

El salon de clases era tan grande como para que cupieran doscientos estudiantes y estaba casi abarrotado. Entre el mar de cuerpos, uno de ellos me llamo la atencion.

De hecho, uno llamo la atencion de la mayoria de las mujeres que estaban en el salon: ojos azules brillantes, cabello castano alborotado, pomulos prominentes y unos anteojos elegantes que descansaban sobre una nariz afilada. Parecia un modelo masculino de un catalogo de J. Crew salvo que no lo habian mejorado digitalmente: era real. Sus rasgos estaban tallados con precision y economia. Resultaba adecuado. Considerando el tema de la clase, y considerando que estaba sentado en la fila de adelante, lo que significaba que era el ayudante de catedra.

Tome asiento en una de las filas del medio y espere que el profesor comenzara su clase. Ya podia decir que aquella seria mi clase preferida del semestre. Descubri que su nombre era Martin Pritchard.

Un estudiante de ultimo ano que se especializaba en economia. Brillante, perspicaz y endemoniadamente atractivo. Demandaba una cantidad extraordinaria de voluntad no distraerse con aquellos ojos azules brillantes que, de algun modo, parecian arder con una intensidad abrasadora y con un calculo helado al mismo tiempo.

Muchas chicas habian venido a ver a Martin en su horario de oficina a comienzos de clase deseando que les echara un polvo. Se reian bajo, revoloteaban el cabello y le coqueteaban con la mirada. Cuando se dieron cuenta de que el solo estaba alli por asuntos academicos –no sexuales– perdieron el interes. Estaba sentado frente a mi en la oficina de ayudante de catedra, intentando ayudarme a comprender las ultimas lecturas asignadas. Solamente nosotros dos. Me sonroje y baje la mirada hacia mi cuaderno, lleno de garabatos sobre las leyes de salario minimo y el equilibrio de Nash.

No tenia idea de que significaba todo aquello. Esto me resulta un tanto dificil. Preguntas que esperaria escuchar de alumnos de las clases de economia mas avanzadas. Creo que simplemente tu razonamiento es detallado. Aprender es muy parecido a armar un rompecabezas. Y las distintas personas tienen distintas piezas. A las que tienen mas piezas les lleva mas tiempo armarlo, pero cuando lo logran, la imagen es mas grande.

Sonrei con timidez, apartando la vista en direccion a las anotaciones, para luego volverla hacia el. Nunca lo pense de ese modo. Se dio un golpecito en la cabeza con los dedos. Los dos nos reimos por lo bajo y luego nos sonreimos el uno al otro. Definitivamente compartimos aquel instante y no sabia que decir a continuacion, por lo que me alegro que el finalmente rompiera el silencio incomodo.

Hoy hay una presentacion de Gary Becker en Lowell Hall. Quieres ir? Corriendo el riesgo de sonar ignorante, le pregunte: –? Quien es? Es mi preferido. Me encantaba como se emocionaba con los temas economicos y los economistas renombrados en sus horarios de oficina. Te transmitia su energia: de vez en cuando, hasta yo me emocionaba con esas cosas.

Arrugue el entrecejo. Que gran nombre para un teorema! Se rio entre dientes. Imaginate un hermano malo al que le gusta maltratar a su hermana. Si los padres dicen que le daran mas dinero de la herencia al hijo que mas lo necesite, entonces el hermano malo querra ayudar a su hermana para que le vaya bien y asi terminara recibiendo una mayor parte de la herencia.

Su bienestar ahora depende del bienestar de su hermana. Puedes hacer que un nino malo se convierta en bueno con los incentivos adecuados. Frunci mas el entrecejo, reflexionando sobre el ejemplo. Martin se encogio de hombros y luego me guino el ojo. Me rei. Ademas, no era frecuente que tuviera la posibilidad de hacer actividades de ocio Seguro, vamos.

Al principio, en eventos sociales neutros, luego se hizo cada vez mas claro que estabamos saliendo. Hacia unos meses que nos estabamos viendo cuando pasamos caminando delante de un gimnasio y Marty sugirio que probaramos el club de baile swing. Un chico que quiere ir a danza? No se, no soy muy buena bailarina. Sus labios carnosos se curvaron en una sonrisa traviesa.

Estas diciendo que los hombres no pueden bailar? No es eso un estereotipo? No es tambien un estereotipo aquello acerca de que las chicas son buenas bailarinas? Buen punto! Me extendio la mano para que la tomara y lo hice con elegancia. Me sorprendio descubrir que no solo era inteligente y atractivo, sino tambien un buen bailarin.

Pasamos la tarde con nuestros cuerpos cerca el uno del otro, riendonos y sudando. Me tropece y lo pise varias veces pero parecia no importarle. Me ayudo mostrandome como hacer los movimientos basicos y hasta me convencio de que le permitiera balancearme alrededor de su cintura.

Fue la vez que mas me diverti en la facultad hasta aquel momento. Le habia quitado la camisa y ahora yacia sobre el suelo, adonde la habia arrojado. La superficie de su torso esculpido era suave y me excitaba mucho tenerlo arriba, tan cerca. Me habia sorprendido descubrir que estaba increiblemente en forma para ser un ayudante de catedra cerebrito. Una rutina regular de natacion y baile le hacia aquello al cuerpo. Su pecho jadeaba mientras intentaba controlar la respiracion.

Le sonrei. Tuve algunos novios cuando iba a la secundaria. No me importaba. De hecho, me gustaba la manera en que me hacia sentir deseada. Generalmente tenia tanta confianza en si mismo y tenia todo bajo control, pero ahora, en este momento de intimidad, estaba vulnerable. Es un problema para ti? Es que nunca tuve una novia antes de ti. Estoy un poco nervioso. Pareces sorprendida. Pense que tendrias un extenso historial de citas dado lo inteligente y atractivo que eres.

Me observo con aquellos ojos azules intensos. Por lo general, no me acerco tanto a las personas. Confias en mi? Sus ojos se pusieron radiantes. Nos tomaremos nuestro tiempo. Tome su mano y la ubique sobre mi seno, que hizo que liberara lentamente una exhalacion al sentir la calidez que irradiaba su piel.

Se le encendieron las mejillas. Era tan adorable verlo de esta forma. Que quieres decirme? Nego con la cabeza. Simplemente eres tan maravillosa.

La persona mas increible que he conocido. Incluso mas increible que Gary Becker? Tire de su cabello castano y acerque sus labios a los mios. Esa noche hicimos el amor por primera vez. Estaba asustada. Durante las ultimas semanas, habia entrevisto su caracter –pequenos arrebatos por cosas aparentemente triviales que hacian otras personas– pero no me habian preocupado demasiado. Se lo atribuia al estres. Era ayudante de catedra y, despues de todo, el curso implicaba una gran carga.

Pero sus reacciones nunca habian ido tan lejos. No tiene tanta importancia. Como pudo hacer eso? Acaso no tiene consciencia? La semana anterior habia avisado de que, en quince dias laborables, dejaba el lujoso establecimiento de cinco estrellas que la prestigiosa cadena poseia en la avenida mas elegante de Barcelona porque habia aceptado el puesto de conservadora en el departamento de arte funerario griego y romano del Museu d’Historia. El actual senor Casalet –cuarta generacion familiar de hoteleros–, propietario de la cadena Moonlight, era un aficionado coleccionista de arte y quizas por eso pidio a recursos humanos que hiciese la vista gorda con mi doctorado en Historia cuando solicite un puesto de asistente a direccion en uno de sus hoteles.

Concretamente, en el Moonlight Falls de Passeig de Gracia, la joya de la corona de los Casalet en el sur de Europa, supervisado por la indestructible abogada y directora general Angela Llorente, tormento de los recepcionistas, azote de los maitre, guardiana del hall e infierno de los subdirectores y demas gerentes. Mi amiga. Desde que le habia informado de mi marcha no habia dudado en chantajearme, emocional y financieramente, para que cambiase de idea y me quedase en Moonlight con ella Ya he firmado contrato con el Museu d’Historia.

Eso que me contaste sobre expoliar los collares de los muertos? Voy a imaginarme que has preguntado por las momias y sus ajuares rituales.

Es un chantaje para que no me marche de Moonlight? El trabajo de mi vida. No te escucho, historiadora. O a cualquiera de los nuevos que ascendieron a directores el ano pasado. No es que no te lo agradezca, pero me parece injusto para ellos. Me van a odiar.

Que mas te da que te odien si nos abandonas. Seguro que te odian precisamente por eso –Entonces Angela hizo algo tan natural en ella como el vuelo en los arboles: dejo traslucir un poquito de emocion Ademas de mi adjunta, eres mi amiga, desde que te conozco no te has tomado unas vacaciones, y me apetece mucho disfrutar de este viaje contigo.

El presidente me dio carta blanca para escoger acompanante y tu eres una de las empleadas mejor valoradas este ano. Pensaba que era un viaje de trabajo. Basada en El mago de Oz , llega la cuarta y ultima entrega de esta serie juvenil best seller internacional.

Andrea es escritora, aunque no vive de los libros. Quiza por eso sucumbe a la propuesta de Borja y se encierra para escribir con el un relato erotico que la haga millonaria y la libere.

Pero el placer es gratis y la libertad es cara: a los dos les gusta el sexo y les da miedo el amor. Llegaran a dormir juntos o haran solo todo lo demas?

El culto del cuerpo como trasunto y complemento del culto del espiritu, la dolorosa contradiccion entre palabra y accion, la delgada, casi imperceptible frontera entre vida y muerte realidades opuestas pero que a la vez se funden y complementan , son solo algunos de los motivos que articulan este texto tan fulgurante como controvertido. La vida de Natalia Moliner da un vuelco cuando descubre la traicion de Alex Bauman, su pareja sentimental y companero en un proyecto empresarial.

El joven de origen aleman se inmiscuye en temas profesionales que afectan al porvenir de Natalia como directora comercial de una gran consultora tecnologica y ella no esta dispuesta a consentirlo.

Los problemas en su relacion ya venian de lejos pero esta es la gota que colma el vaso y Natalia decide romper con Bauman. Estaba desnudo, tumbado boca arriba y cubierto por una sabana hasta el pecho. Apoyaba la cabeza sobre una mano, y con la otra me estaba peinando las cejas. En cuanto a mi picha, descansaba inerte sobre el muslo derecho, como un lagarto tomando el sol sobre una roca. Era la habitacion de una chica a la que habia conocido poco mas de una hora antes.

Se llamaba Marisa. Habia sacado para mi un viejo colchon que guardaba debajo del suyo, supuse que para ocasiones como esta. El colchon estaba ahora en el suelo de la habitacion, a un metro de su cama. Ella se estaba lavando los dientes. Llevaba minutos en el bano y el grifo no dejaba de sonar.

Me imagine que se estaba dando una ducha rapida, o quiza lavandose el papo en el bidet. Me parecio un gesto solidario, me habia comido cien chichis que olian a pis y a sudor tras toda una noche de copas. Yo habia salido a tomar canas con Hilario aquella tarde. Siempre que salia con el, ligaba. El, nunca. Y eso que era el el que entraba siempre a las tias, pero lo hacia de una manera arrogante y agresiva que indefectiblemente las ponia en guardia.

Pese a esto, el jamas se planteo cambiar de tactica. Yo creo que le gustaba mas provocar que seducir. Lo peor de salir con el era que siempre se acercaba a las pavas por la calle, y a mi eso me ponia incomodisimo. Lo hacia freneticamente, sin parar. Si una pasaba de el, entraba a la que venia por alli, y luego a la siguiente. Yo no podia justificar de ninguna manera, ni ante las tias ni ante mi mismo, el hecho de que las hubieramos entrado: no podia haber otra razon que porque queriamos ligar con ellas, y eso les otorgaba un poder sobre nosotros, desnivelaba la situacion, no combatiamos en igualdad de condiciones.

Era preferible que no estuvieran seguras de si uno estaba interesado en ellas o no, y eso solo era posible en situaciones aparentemente casuales: las dependientas, las camareras de las cafeterias, las companeras de clase.

Tenia que haber un escenario que amparase mi relacion con ellas, algo que justificase que estuviera hablando con ellas. Que yo pudiera pasar tiempo con ellas por algo que teniamos en comun y que no implicase que la tia me molase.

En realidad, ese dia solo habiamos estado bebiendo. No habiamos salido con intencion de mojar. Eran las seis de la manana.

Volviamos andando por una calle del centro, hacia la parada del autobus, que ya empezaba a circular a esas horas. Estabamos hablando sobre las puertas que te abre el hablar idiomas, e Hilario decia que se habia quedado pasmado alguna vez que me habia escuchado hablar en frances.

Yo no lo hablaba muy bien en realidad, pero estaba demasiado cansado como para discutir. De pronto, vio venir a dos tias en sentido contrario y se lanzo a por ellas. Me dijo que le siguiera la corriente, desoyendo mis suplicas para que nos volviesemos tranquilos a casa. Entonces empezo el circo para el. Le encantaban los enredos, las situaciones pintorescas.

Les pregunto si les apetecia desayunar con el y con su amigo frances. A la mas bajita se le encendio la cara. Me pregunto en frances que si era frances, y le dije con una sonrisa timida que en realidad era belga. Entonces la conversacion se bifurco, y echamos los cuatro a andar hacia donde iban ellas, sin confirmar si se iba a desayunar o no. La bajita y yo ibamos delante hablando en frances, e Hilario iba detras con la otra. Yo me reia para mis adentros oyendolos. Hablaban mas alto que nosotros.

Hilario estaba diciendo que me habia recogido esa tarde en el aeropuerto y que yo iba a pasar unos dias en su casa.

Decia que le venia de perlas cada vez que yo lo visitaba porque yo tenia mucho dinero y no reparaba en gastos, asi que cada vez que yo me presentaba el se daba la vidorra a mis expensas. Le aseguro que podiamos pegarnos los cuatro un desayuno inolvidable, que total, iba a pagar yo.

A la alta no parecia hacerle gracia. Mientras tanto, Marisa me iba explicando que ella habia estudiado tres anos de frances en la escuela de idiomas y que su sueno era vivir algun dia en Paris. Como ella tambien estaba oyendo lo que decian los de detras, me pregunto si yo confiaba en mi amigo, y que si hacia mucho que lo conocia. Yo le conteste con una sonrisa ingenua, como de turista japones, que si, que confiaba ciegamente en el, que la amistad para mi era lo mas importante.

Entonces me dijo que tuviera cuidado, que habia algo en el que no le gustaba. Aunque Hilario no entendia ni jota de lo que ella me estaba diciendo, su discurso por detras no hacia sino reafirmarla: ya estaba en que los tres podian, si se lo sabian montar, vivir los proximos quince dias del bobo de su amigo. Para entonces acababamos de llegar a otra parada de autobus.

La que iba con Hilario dijo que ella se iba, que no le apetecia desayunar. No se queria ni siquiera despedir de Hilario, que disfrutaba pidiendole un beso que todos los presentes sabiamos que no le daria. Le dijo a Marisa que se iba, que si la iba a acompanar o que. Estaba algo tensa. Marisa me miro con dulzura y me pregunto en frances que donde iba a dormir. Yo le dije que con mi amigo, claro. Entonces me dijo que ella tenia sitio en su casa y que no se quedaba tranquila si yo me iba con el.

Yo le pregunte si estaba segura de que no molestaba, y ella me dijo que no, que lo preferia. Me despedi de Hilario y nos encaminamos despacio hacia su piso. E o1o ra agosto y Patricia no recordaba la ultima vez que habia cogido vacaciones. Cuando termino sus estudios de economia, tras hacer practicas en un hotel y varias empresas de mantenimiento de maquinaria industrial y agricola, comenzo a trabajar en la asesoria contable de la que ahora era socia, desde que fallecio el dueno y uno de los hijos le vendio su parte del negocio, aunque era ella la que lo manejaba todo; su companero de sociedad solo aparecia para hablar del dinero que se generaba y poco mas.

Ganancias bastante considerables, ya que se trataba de una de las mas importantes del pais. Y dichos beneficios eran los culpables de que su vida girara en torno al trabajo. Sin importar que fuera lunes o sabado, cada dia se levantaba, tomaba un cafe negro, cogia su maletin, se iba a trabajar y volvia con el tiempo justo para cenar, leer media hora y acostarse a dormir. Asi, un dia tras otro, desde hacia algo mas de tres anos.

Se miro en el espejo del bano privado de su despacho, y no le gusto la Patricia que mostraba su espejo, habia dejado de ser ella misma para convertirse en alguien que no conocia.

Por primera vez en anos, decidio dejarse llevar, mandarlo todo al cuerno. El reloj marcaba las tres de la tarde cuando salio por la puerta del edificio donde estaba la sede de la asesoria. Fue hasta su piso y, tras meter algo de ropa en una maleta, volvio a salir, se subio al coche y emprendio un viaje que duraria los cuatro dias que tenia por delante.

No sabia adonde iria. Simplemente, condujo sin mirar los carteles de la carretera, le daba igual el destino, y no se fijo en nada mas hasta que, una hora despues, la luz de la reserva de carburante se encendio. Entonces decidio que pararia en la siguiente estacion de servicio. Unos minutos mas tarde, un cartel indicativo le aviso de que el siguiente pueblo, Marquesado de Villosa, estaba a tan solo tres kilometros.

Y lo supo. Ahi era donde pasaria esos tres dias si disponian de un hotel o una pension medianamente decente. Condujo con cautela por los siguientes siete kilometros que se le hicieron eternos. La carretera secundaria que conducia al condenado lugar era de doble carril, aunque dudaba mucho que cupieran dos coches en paralelo, y por ello rezo todo lo que supo para no cruzarse con nadie de frente.

Las calles del pueblo estaban desiertas. Sabia que iba ser complicado encontrar alguien a esa hora de la tarde, ya que tenia que hacer un calor endemoniado fuera de su climatizado coche. Anduvo algunas calles mas y, como no habia manera de que alguien pudiera darle ninguna indicacion, saco su movil para buscar si habia algun hotel cercano a su ubicacion, pero la suerte no estaba de su parte.

La compania telefonica que le daba servicio no tenia cobertura en aquel pueblo. Se vio sin carburante, sin cobertura, sin ayuda alguna y sin saber que hacer. En ese momento, la estupenda idea que tuvo en la oficina se estaba convirtiendo en otro momento de estres; como si no tuviera suficiente con su dia a dia. Decidio bajar del coche y continuar su busqueda a pie.

El calor de aquel catorce de agosto hizo que, al respirar aquel aire caliente, sintiera como si sus pulmones se estuvieran quemando, hacia incluso unos grados mas que en la capital. Subio la calle donde habia dejado aparcado el coche, con cuidado de no caerse. Cosa que el inexistente acerado, la pendiente y los adoquines le hacia bastante dificil. Casi se puso a saltar cuando, unos metros mas arriba, vio el cartel de un bar.

Acelero el paso, deseosa de encontrar algo de civilizacion que pudiera ayudarla. Sin embargo, su alegria se torno frustracion al llegar hasta el y descubrir que estaba cerrado, y tenia pinta que desde hacia bastante tiempo. Quiso gritar.

Para terminar de rematar la faena, los zapatos estaban haciendole dano. Se los quito y mordio el tacon para ahogar el grito que tenia ganas escupir, hasta que cayo en la cuenta de que se estaba cargando unos Manolo que le costaron cerca de ochocientos euros. El asfalto quemaba, asi que corrio calle abajo lo mas rapido que la falda de tubo de aquel traje le permitia sin matarse en el intento Con lo que Patricia no contaba era con que una de las puertas se abriera y apareciera una senora de unos ochenta y largos anos, bostezando como si llevara dias durmiendo y acabara de levantarse.

El susto provoco que cayera al suelo y rodara unos metros, hasta que sus costillas frenaron contra un arbol. Arbol del que cayo un nido, haciendo que tres pequenos huevos impactaran contra su cabeza, chafando su perfecto peinado. Aquella maravillosa idea empeoraba por momentos, aunque peor ya no podia ser.

Penso en levantarse rapidamente, llegar a su coche sin mirar atras y salir corriendo de aquel pueblo infernal que tan mal rato estaba haciendole pasar. Intento llevar a cabo su plan, pero sintio un dolor punzante en el costado que la dejo sin respiracion e hizo que apoyara una de sus manos sobre el arbol mientras con la otra se sujetaba el sitio donde habia sentido el dolor, como si aquello fuera a aliviarlo.

Que te ha pasao? Ya me iba Adonde vas asi, mujer? Si tienes que tener rotas, por lo menos, dos costillas. Espera que te llamo al Raimundo, no te muevas de ahi. La senora la dejo con la palabra en la boca y volvio a entrar en la casa de la que habia salido. Patricia solo pensaba en salir de aquel maldito pueblo que en pocos minutos casi la mata, pero la senora tenia razon, debia tener al menos dos costillas rotas y era incapaz de dar un paso sin que aquel dolor punzante se manifestara de una forma mas infernal que el calor que estaba pasando.

Un par de minutos despues, la buena senora salio y se acerco a ella, dando pasitos cortos y trabajosos debido a su avanzada edad.

Le dio uno de los dos bastones que llevaba para que se apoyara, y Patricia no dudo en hacerlo, porque casi no podia mantenerse en pie. Esta asistiendo el parto de una de las vacas de Cipriano junto a David. Raimundo es el veterinario del pueblo?

Viene a visitarme casi todos los fines de semana porque su trabajo es muy estresante. Suspiro al saber que iba a atenderla un medico. Y escuchando hablar a aquella anciana, se dejo guiar hasta que, cuando quiso darse cuenta, ya estaba sentada en una silla, con una mano sobre el costado que le dolia y usando la que tenia libre para remover un cafe que olia a pueblo, que olia a hogar. No podia quitarme esa frase de la cabeza. Llevaba dias martirizandome y haciendome sentir como lo peor del mundo.

No se le podia decir eso a nadie, era lo mas cruel del mundo. Sobre todo para alguien como yo. Habia tenido pocas relaciones en mi vida. La verdad es que casi podia asegurar que ninguna. No era problema de mi fisico, no en el lado negativo al menos. Al contrario, por culpa de mi fisico es que eso ocurria. Los hombres me veian como un trofeo en su cama, pero como nada mas. No me habia importado hasta el momento, no es que yo quisiera nada con nadie, asi que vivia y disfrutaba del momento.

Pero llega un punto o una edad en la que necesitas o quieres algo mas. Mis hermanos, Liam y Alice eran felices con sus parejas, habian encontrado el amor. Y yo seguia sola, parecia que eso no estaba hecho para mi. Era algo que costaba asimilar, pero que se terminaba aceptando.

Otra cosa muy distinta es que el hombre por el que empezaba a sentir algo porque creia que era diferente, me dijera, claramente y sin tapujos, que solo era sexo. Un polvo muy bueno, si, pero solo un polvo. Como si con esa aclaracion estuviera arreglando las cosas Toda mi familia habia estado en casa de mis padres y no hacia mucho que se habian marchado. Yo estaba alli, en el jardin, mirando a la nada.

Aun vivia con ellos y como me iban las cosas, iba a tardar en poder independizarme. Tampoco era algo que me preocupase, con ellos no estaba cohibida en ningun sentido. Que haces aqui tan sola? Me sobresalte al escuchar la voz de Alan. Se sento a mi lado, en el cesped y miro al cielo. Una sonrisa se dibujo en mi cara cuando recorde algunos de los momentos vividos con la familia de Alan. Momentos que gracias a la union de las dos familias, volvian a repetirse.

Eso me encantaba. En que piensas? El hizo lo mismo y los dos miramos al cielo. Mi hermana Alice habia estado intentando sonsacarme que era lo que me ocurria, pero sin exito. No era algo de lo que quisiera hablar con nadie. Aunque sabia que necesitaba hacerlo. Mire a Alan de reojo, para ver como reaccionaba. Creo que ni pestaneo No vas a criticarme? Quieres que te juzgue? Es tu vida, tu decides como la vives. Me crei cada una de sus palabras.

Eres especial, voy a dejarla Seis meses he estado asi, Alan. Seis malditos meses y cuando le he reclamado un poco mas de atencion,? Resople y volvi a mirar al cielo. Estaba precioso y yo podria pasarme horas alli, solo mirandolo. Y que vas a hacer? No quiero nada con el. Pero me siento tan idiota Y el trabajo? Me amenazo con una demanda si lo rompia.

Tendre que aguantar los dos meses que me faltan y marcharme. Pero no puedo –suspire. El se quedo unos segundos en silencio. Nos quedamos callados, solo disfrutando de esa hermosa vista. A quienes? A Alice y a Noah Es tan bonito verlos enamorados –suspire cual quinceanera.

Por que no? No quieres eso? Pero desde hace un tiempo Es bonito imaginar que tal vez hay alguien en el mundo para mi y con los mismos deseos que yo. Que deseas tu, Alan? El no tuvo que pensarlo demasiado antes de responder. Que es todo? Casa grande.

Un para siempre Si me dices que yo crea,? Lo mire con el ceno fruncido. Las mujeres suspiran por ti. Y lo sabes. Un chocolate caliente conmigo y me despido? Agarre su mano y me ayudo a ponerme en pie. Yo te cuento mis secretos, es tu turno. Ellos se preocupan de verdad. Yo tambien. Solo queremos verte feliz. Sonrei, la verdad es que todos eran de lo mejor. Y nosotros estaremos contigo. Al menos los tenia a ellos. La mejor familia y amigos del mundo.

Aunque mi autoestima como mujer fuera una mierda. Aunque odiara que me vieran como un simple objeto sexual y que nadie se parase a querer conocer que habia en mi interior. Con las dos parejas de tortolitos. Con esos cuatro? Ni muerto –exclamo haciendome reir. Igual que no se soportaban, no podian estar unos sin los otros.

A la vista estaba de que Alan se pasaba ya media vida en casa de mis padres, no se le podia echar de alli ni con agua caliente. Mi vida sentimental podia ser un desastre, pero la familiar Esa era, ademas de para no aburrirse, casi perfecta gracias a todos ellos. Sabes, Alan? Creo que yo tambien quiero un “todo” de los tuyos –suspire, haciendolo sonreir. Alan Estaba enamorada de su jefe. Maldita fuera mi suerte,? A veces odiaba ser su amigo porque habia cosas que preferia no saber.

Que Hannah estaba rara ultimamente y que su humor estaba mas agriado de lo normal era cierto, pero ahora entendia por que. Estaba enamorada de alguien que la habia usado, de un tipo que solo la habia tratado como a un objeto.

Maldito imbecil, no tenia derecho a hacer sentir mal a nadie. Llegue a mi casa y, tras una ducha, me tumbe en la cama. Sentia una pequena opresion en el pecho desde que Hannah se habia sincerado conmigo. Hubiera preferido que se lo hubiese guardado para ella. Hannah era una gran amiga para mi. Sobre todo desde que nuestras familias, con el paso de los anos, volvieron a unirse. Eramos adultos y la amistad entre nosotros se retomo rapidamente, convirtiendose en una mejor.

Porque en el pasado eramos dos crios que no entendiamos lo que verdaderamente significaba el ser amigo de alguien. Pero ella me hacia sentir algo mas. No sabia que, solo que necesitaba verla bien. No echa una mierda, como parecia estar, por un gilipollas como debia de ser su jefe. Era lo que habia Era el precio a pagar por ser amigo de una mujer.

Ser invisible para ella mientras escuchaba las penas sobre los demas. Ese era mi papel y no es que yo quisiera otro, que va. Bueno, que habia cosas que preferia que se las contara a su hermana o a la mia antes que a mi. En fin Que para que iba a negarmelo a mi mismo. Habia cosas de mi amiga, de la mujer por la que sentia algo mas que una simple amistad, que no queria saber. Porque aunque Hannah a mi no me viese de esa manera, para mi desgracia y con el paso del tiempo, yo estaba enamorandome de esa mujer.

Y por eso mismo iba a hacer lo que un hombre maduro haria: iba a salir corriendo hasta que se me pasase la jodida calentura. Porque habia que estar loco para enamorarse de una mujer como Hannah. Una asi, me atraparia cada vez mas y el dolor por no ser correspondido podria llegar a hacerme mucho dano.

Yo no estaba dispuesto a sufrir. Claro que tampoco estaba dispuesto a sacarla, por completo, de mi vida porque joder, era mi amiga. Asi que eligiera lo que eligiera, estaba jodido. Esa era la unica cosa que sacaba en claro con todo esto. Eso y que tenia que alejarme un poco y quizas, al volver, me diese cuenta de que estaba equivocado y exagerando las cosas.

Era posible,? Patricia se sento en su asiento de ventanilla, despues de dejar dos maletones en las estanterias de la entrada del vagon. A pesar de que el camion de mudanzas se habia llevado dias antes todo lo acumulado durante tres anos de ilusiones, promesas y suenos, todavia le quedaban las cosas que acababa de arrastrar exhausta. Eran las ocho de la noche, de un jueves 21 de diciembre, y quedaban diez minutos para que el tren partiera hacia su vida sin Carlos, aunque ya llevara un tiempo sin el.

Agotada, cerro los ojos dispuesta a dormir las siguientes dos horas y algo que duraba el trayecto desde Alicante a Madrid en un tren de alta velocidad. Sin embargo, cuando apenas llevaba unos instantes esperando a que le entrara el sueno, un carraspeo insistente la hizo abrir los ojos: –Ejem, ejem, ejem Patricia abrio un ojo y comprobo que el carraspeador era un tio buenorro, moreno, alto, de pelos revueltos y sonrisa encantadora.

Una pena que ella solo tuviera ganas de dormir Quieres algo? Pero gracias por avisar Patricia forzo una sonrisa, se cruzo de brazos y volvio a cerrar los ojos, mientras Leo, porque el carraspeador se llamaba Leo, pensaba en la gran suerte que habia tenido con su companera de viaje. Habia reservado la plaza en el ultimo momento y le podia haber tocado el tio desagradable del bigote que acababa de pisarle el pie con los ruedines de la maleta, si bien el destino le tenia deparado esa chica del flequillo, de ojazos almendrados, boca gruesa y cuello larguisimo, que ademas olia de maravilla.

Que bien! Que delicia! Y es que esa chica, penso, olia a sol, a cielo limpio, a primavera loca El que? El tren se habia llenado, la gente parecia amargada y agotada, afuera hacia un frio tremendo, y apenas quedaban unos dias para que empezara la temporada de hipocresia, consumo y comilonas. Leo, aun a riesgo de quedar como un idiota o segun el tal vez porque lo era, respondio: –Todo, asi en general.

Patricia por supuesto que ni se molesto en replicar al carraspeador entusiasta, tan solo se limito a apoyar la cabeza sobre el frio cristal y esperar a que el maldito sueno la venciera.

Con todo, el carraspeador volvio a la carga: –Parece que salimos ya. Patricia medio abrio los ojos y le pidio en un tono que intentaba ser amable, si bien tenia tambien su punto borde: –Me gustaria dormir. No te lo tomes como algo personal, pero me importa un bledo si salimos, si empieza la pelicula, si llegamos a Albacete o si el cielo se llena de estrellas. PDF Memento practico administradores y directivos Download. PDF Papu. PDF Prudencia, la – notas doctrinales tomistas Download.

PDF Rimas: Low cost. PDF Secretos de los dulces secretos ePub. Read 14 Fashion Des. Barriga Verde PDF. Read El fin de los ojos PDF. Read El libro negro de los cuentos PDF. Read Encaix d’idees 2. Habilitats cognitives PDF. Read Firelight. Read Historia del movimiento obrero argentino: PDF. Read La Eneida De Virgilio Read Mundo ilustrado.

Read Oxford Read And Imagine 1. Bens Big Swim. Nueva Online. Read PDF 1. Vivenda social en Argentina Online. Read PDF Gol Anem a la Xina Online. Mis Primeras Pegatinas Online. Orthopedic Clinics of North America. Tratamiento de los Traumatismos Deportivos Agudos Online. Treetops Fiction. Mixed Pack Of 6 Online. Read PDF Que jaleo! Barco De Vapor Blanca Online. Read PDF Skimmer! Read Predisposiciones raciales a enfermedades en perro y gato PDF.

Soy Feliz! Talegas Y Pergaminos Tejiendo redes PDF Kindle. Derecho PDF Download. Textos arcaicos vascos. Antonio Raymundo Pascual Y Publicada PDF Kindle.

Woody allen en imagenes y palabras PDF Kindle.

 

Download libro cupcakes.Libro Cupcake Revolution PDF

 
Pages·· MB·24, Downloads·New! With this single book, learn everything you need to know about making frozen treats and delights. The fabulous. Printable Download SWEET CUPCAKES Gift Tags Digital Collage Sheet Greeting cards labels decoupage scrapbook paper ArtCult graphic designs. $ · In stock.

 
 

[Download libro cupcakes

 
 
WebCupcakes is more than just a traditional cookbook with recipes that teaches you the basics of baking. It includes loads of advice to decorate cupcakes for occasions such as . WebCupcakes pdf download (María Nuñez Quesada) Descargar PDF Leer en línea Divertidos, creativos, actuales, sofisticados, riquísimos y, sobre todo, muy coloridos, los . WebLibros de recetas cupcakes ¡Deliciosos! descargar PDF replace.me Descargar PDF Leer en línea Gracias a las sencillas recetas y a las detalladas instrucciones para adornar, .

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *